Mamarazzi 101: ¿Cómo vestirse para una sesión de fotos de familia?
Cuando realizo una sesión de fotografía familiar, una de las preguntas más habituales es: ¿qué nos ponemos?
Es un detalle importante a tener en cuenta, porque la ropa que elijas influirá en cómo te verás en estas fotos dentro de unos años. Estas imágenes no son solo para hoy, sino para acompañarte a lo largo del tiempo, y lo que lleves puesto formará parte de ese recuerdo.
Nuestra ropa dice mucho de nosotros; refleja nuestra personalidad y estado de ánimo. En fotografía, los colores y las texturas de los tejidos que elijas pueden cambiar por completo la percepción de una imagen. Y, por supuesto, si una prenda te favorece, también lo hará en la foto. Parece obvio, ¿verdad? Pero hay ciertos matices a considerar.
El impacto de los colores en la fotografía.
Como mencioné en mi artículo para Mamarazzi sobre composición fotográfica, nuestra mente no procesa una imagen en dos dimensiones de la misma manera que la realidad. Cuando hablas con alguien en la calle, apenas notas si alguien con un vestido rojo pasa detrás. Pero en una fotografía, ese rojo se convierte en un imán visual, llamando la atención de inmediato, como un botón de emergencia en la pared.
En la naturaleza, algunos colores están diseñados para destacar (el rojo es el más llamativo), mientras que ciertas combinaciones actúan como señales de advertencia (como el amarillo y negro de una avispa). Nuestro cerebro está programado para reaccionar de forma distinta a cada color, lo que influye en la sensación y el mensaje que transmite una imagen.
Cuando hablamos de color en fotografía, no solo importa el color en sí, sino también el tono y la saturación. Un amarillo vibrante puede generar una sensación de alerta e incluso ponernos tensos. Sin embargo, si optamos por un amarillo más suave y apagado, el efecto cambia por completo, transmitiendo vitalidad y alegría. Lo mismo ocurre con el rojo: un rojo Ferrari capta toda la atención, mientras que un rojo más oscuro, casi terroso, aporta calidez y naturalidad.
Una familia muy blanquita en su vestimenta, nada desentona. La atención se fija en ellos, no es un ropa. Fácil, ¿verdad? Sí, pero…
¿Qué es la paleta de colores y cómo elegirla?
La paleta de colores es el conjunto de tonos que se eligen para una imagen o conjunto de imágenes con el objetivo de lograr armonía visual. En fotografía familiar, definir una paleta de colores antes de la sesión ayuda a que todos los miembros de la familia se vean bien juntos sin que haya colores que rompan la estética general.
¿Cómo elegir la paleta de colores adecuada?
📌 Define el estilo de la sesión:
Si buscas un look natural y acogedor, apuesta por tonos tierra: beige, marrón, mostaza, verde caqui…
Para un efecto fresco y ligero, los tonos pastel funcionan muy bien: azul claro, rosa palo, blanco crudo.
Si prefieres un estilo más elegante y atemporal, los tonos neutros como gris, azul marino y blanco pueden ser la mejor opción.
📌 Ten en cuenta el entorno:
Si la sesión es en la naturaleza, elige colores que complementen el paisaje en lugar de contrastar demasiado.
Para fotos en estudio o en ciudad, los tonos neutros y pasteles suelen funcionar mejor.
📌 No uses demasiados colores distintos:
Elige entre tres y cinco tonos principales y mantente dentro de esa gama para que la imagen se vea equilibrada.
📌 Evita los colores demasiado saturados:
Si un color llama demasiado la atención, puede robar el protagonismo al resto de la imagen.
📌 Piensa en cómo los colores interactúan con la luz:
El blanco refleja luz, mientras que el negro la absorbe. Un rojo o amarillo vibrante puede reflejarse en la piel de quien esté cerca, alterando el tono natural del rostro.
Mamá e hija acertaron completamente escogiendo una paleta de colores que les sienta de maravilla.
Colores recomendados y cuáles evitar
Aquí va mi primer consejo para tu sesión de fotos en familia: evita los colores demasiado llamativos, especialmente los rojos y amarillos saturados. Son tonos que atraen la mirada de inmediato, desviando la atención del resto de la imagen. Y si sois cuatro y solo uno va vestido de rojo mientras los demás llevan tonos neutros… ya sabes quién será el protagonista de la foto.
Para sesiones en exteriores, funcionan mejor los tonos tierra y naturales:
✔ Beige, marrón, mostaza, verde caqui…
✔ Blancos crudos en lugar de blancos puros, que pueden desentonar en entornos naturales.
✔ Tonos suaves y pasteles, que generan armonía en la imagen.
El blanco es un color agradecido porque combina con todo y aporta ligereza a cualquier composición. Pero no es lo mismo usarlo en un estudio (donde predomina el blanco) que en un entorno natural, donde puede generar un contraste excesivo con los verdes y marrones del paisaje.
Por otro lado, es importante recordar que los colores se reflejan en la piel. Un negro absorberá luz y generará sombras, mientras que un blanco iluminará. Y si alguien lleva amarillo limón, puede hacer que su reflejo en la piel parezca enfermizo.
Esta pequeña con su vestido azul no desentona para nada. Es un color que le sienta estupendamente y que resuena a verano. Así por sí sola queda muy bien. Hacer la misma foto con los papis tendríamos que tener cuidado, a ver cómo se mezclan.
Coordinación familiar: cómo combinar sin parecer uniformados
Si eres quien va a elegir la ropa para toda la familia, intenta que haya armonía en los tonos. No se trata de que todos vistan igual (esto no es un colegio ni una boda ibicenca), sino de que los colores se complementen bien.
📌 Evita las camisetas con mensajes o dibujos grandes, ya que pueden distraer en la imagen.
📌 La ropa vaquera es siempre una apuesta segura, porque funciona en cualquier ambiente.
📌 Los estampados deben usarse con moderación, sobre todo en fotos de grupo. En niños, pueden aportar alegría, pero en exceso pueden hacer que la imagen se vea recargada.
📌 Accesorios como sombreros, gorros o diademas florales pueden añadir un toque de personalidad sin restar protagonismo.
Y lo más importante: la ropa debe haceros sentir cómodos. Si en casa todos sois fanáticos de AC/DC y siempre lleváis camisetas de la banda, ¡úsalas en la sesión! Las fotos deben reflejar quiénes sois realmente.
El blanco en fotografía: ¿sí o no?
Durante mucho tiempo, el blanco ha sido el color estrella en las sesiones de fotos familiares. Y tiene sentido: es un tono que favorece a todo el mundo, transmite pureza, armonía y combina perfectamente con cualquier otro color.
Beneficios de vestir de blanco en una sesión de fotos
✔ Es un color neutro y versátil, lo que facilita la combinación entre los miembros de la familia.
✔ Refleja la luz de forma uniforme, suavizando las sombras en el rostro.
✔ Aporta un aire fresco y atemporal, evitando que las fotos se vean anticuadas con el paso del tiempo.
✔ Psicológicamente, se asocia con la calma y la pureza, lo que lo convierte en un color ideal para sesiones de familia y bebés.
Por todas estas razones, las sesiones con ropa blanca fueron tendencia durante años, especialmente en estudios fotográficos y playas. Sin embargo, actualmente el blanco puro ha caído en desuso en las sesiones de fotos familiares.
Me encanta esta barriga de embarazada, tan redondita y perfecta. Fijaos cómo la luz le da en la camiseta a él y rebota iluminando de una manera espectacular la barriga, que a su vez rebota e ilumina la parte inferior del rostro de este emocionado futuro padre.
¿Por qué ya no se usa tanto el blanco puro en fotografía familiar?
✔ Puede generar demasiado contraste en exteriores
Si la sesión es en un entorno natural con tonos tierra y verdes, el blanco puro puede verse demasiado artificial y destacar en exceso, haciendo que la imagen pierda armonía.
✔ Refleja demasiada luz en ciertos escenarios
En días soleados o en estudios con mucha iluminación, el blanco puede provocar reflejos que alteran el tono de la piel y hacen que las fotos pierdan detalles.
✔La moda ha evolucionado hacia colores más naturales
El estilo actual en fotografía familiar se inclina más hacia tonos cálidos y terrosos, que generan una sensación más acogedora y natural en las imágenes.
✔ Es poco práctico con niños pequeños
Si la sesión incluye niños, vestirlos completamente de blanco puede ser un reto, ya que cualquier mancha o suciedad será mucho más visible.
Alternativas al blanco puro
Si te gusta la idea de usar blanco, pero quieres evitar estos inconvenientes, opta por versiones más suaves como:
✔ Blanco roto o beige claro, que siguen aportando luminosidad sin crear tanto contraste.
✔ Tonos crema o arena, que combinan bien con cualquier entorno y aportan calidez.
✔ Grises claros, que tienen un efecto similar al blanco pero con una luz más equilibrada.
Aunque no hace falta ir todos de blanco puro. Esta familia de abuelos y multitud de nietos llevan varias tonalidades, pero no desentonan, porque los colores no son dominantes en ningún caso.
Ropa nueva vs. ropa cómoda: el equilibrio perfecto
Quizás pienses que lo mejor es estrenar ropa para la sesión, pero cuidado. Si los niños no están acostumbrados a ella, pueden sentirse incómodos o actuar con rigidez. Además, si crees que van a correr, saltar o incluso tumbarse en el suelo, evita ponerles prendas que te preocupen demasiado. Si tienen que estar pendientes de no mancharse, se limitarán en su forma de expresarse, y eso afectará la naturalidad de las fotos.
Esta pareja, aparte de fans de Juego de Tronos, decidieron contradecir todo lo que he escrito antes y hacer la sesión vestidos de rojo… Y yo tan feliz. El rojo, aparte de ser el color de la pasión, y eso es lo que quieres expresar en tus fotos, pues a por ello. Además, les sentaba de maravilla. Y atractivos como eran los dos, vestir de rojo es una identidad, porque es una manera de atraer miradas, de destacar. Y si encima cuentas con una pared del mismo color para complementar… ya lo tienes.
Aquí ella va de rojo, con estampados, y él de rosa suave, y la mezcla funciona a la perfección. Y si encima tienes una pared donde cuelgan claveles rosas generas una composición de colores que funcionan de maravilla.
Casualidad o premeditado, esta pequeña se vino a la sesión de fotos de familia en los campos de lavanda de Brihuega vestida de amarillo, un color que complementa perfectamente al morado de las flores. Y también vino con alitas…
Consejos finales para elegir la ropa de los niños
✔ Opta por fibras naturales como el algodón o el lino, que son cómodas y se ven bien en cámara.
✔ Si el clima lo permite, elige ropa ligera que les permita moverse con libertad.
✔ Para retratos infantiles, puedes usar estampados o colores más vivos, pero en sesiones familiares es mejor equilibrar los tonos.
✔ No olvides que tú también saldrás en la foto, así que asegúrate de coordinar tu ropa con la de los pequeños.
✔ Si necesitas inspiración, mira fotos que te gusten y analiza qué es lo que llama tu atención en ellas.
En definitiva, la clave es encontrar el equilibrio entre coherencia visual y autenticidad. Las mejores fotos de familia no solo se ven bonitas, sino que cuentan quiénes sois de verdad. ¡Así que elige con cariño y prepárate para disfrutar de la sesión! 😊📸
Como premio final por haberte leído todo esto sin dormirte, te dejo a continuación un enlace a una galería de Pinterest donde combino toda esta información con inspiraciones sobre cómo vestir en una sesión de fotos de familia, por si te sirve en algo de ayuda.